Praga, Viena y Budapest

 

Las ciudades imperiales no te dejarán indiferente.

La República Checa nos obsequia con una joya del Renacimiento y una legendaria oferta cultural y nocturna en su capital, Praga, considerada el “Paris de la Europa del Este” y con las aguas medicinales y el distinguido cristal de Bohemia de la ciudad balneario de Karlovy Vary. No deja de sorprender al viajero.

La ciudad de Budapest, donde sus pintorescas calles y grandes monumentos, la convierten en la Reina del Danubio, un rio que a sus orillas brotan tradicionales localidades con reliquias imperiales.

Los Alpes, sus castillos, los mercados por calles empedradas y los conciertos de música clásica son los pilares que configuran el atractivo de Austria, coronando a Viena como una de las más antiguas capitales europeas

 

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